Por Colectora

2005

1 septiembre, 2015
2O05

Este disco fue grabado, mezclado y masterizado durante el mes de Agosto del 2005 en estudios “El Zoológico” por Augusto Milharcic – Producción Artística: Ramiro Quinteros – Producción ejecutiva: Juan Pablo Fernández – Diseño gráfico: Joaco – Las Pastillas del Abuelo – Fotografía: Pablo Lucena.

Las Pastillas del Abuelo son…
Bateria y percusión: Juan Comas
Piano y teclados: Alejandro Mondelo
Voz y Armónicas: Juan “Piti” Fernandez
Bajo: Santiago Bogisich
Guitarras: Diego “Bochi” Bozzalla
Saxos: Joel Barbeito
Guitarras: Fernando Vecchio

Letras

A veces el futuro es malo 
a veces bueno 
y vos eras la mejor demostración 
de eso 

tu vida se resumía en dolor 
constantemente peleando con tu bastón 
contra el miedo 

una noche te encontré 
y con tu mirada, me rogaste ayuda 
entonces emprendimos los tres 
el camino de la lucha 
vos, yo y luna 

ayyy…cada ser tiene un destino 
y con el, ha de rodar 
unos caen por la pendiente 
y otros afortunadamente 
la saben llevar 

cuando el guía te vino a buscar 
le dijiste no 
ahora tengo por que luchar 
y sin querer bajaste los brazos y el tetra 
te volvió a ganar 

creo haber hecho lo posible por ayudarte 
pero tu suerte ya estaba escrita 
así que tendré que conformarme con recordarte 
a vos, a tu bastón y a tu sonrisa 

ayyyyy cada ser tiene un destino 
y con el ha de rodar 
unos caen por la pendiente 
y otros afortunadamente la saben llevar 

cuando el guía te vino a buscar por enésima vez 
le dijiste macho yo que te puedo dar 
no importa te dijo pero acá oportunidades 
no tenes que hallar, allá hay lugar…

Yo sé que fieros y hambrientos 
dos ojos en ti clavados 
siguiendo van tus cuidados 
miradas y movimientos. 

Por más que sigan atentos 
los giros de tu pasión 
podrá ser que la ocasión 
sin aprovechar se quede. 
Pues vigilarte no pueden 
las telas del corazón. 

Yo sé que el labio de un hombre 
por tu amor capaz de todo 
recoge a montones lodo 
para volcarlo en mi nombre. 

Me callo sin que me asombre 
la bajeza de su acción 
de su vil difamación, 
si queda rastro, que quede. 
Yo sé que manchar no puede 
mi nombre en tu corazón. 

De ojos, mano y labio impío, 
apostados en acecho 
para robarte del pecho 
tu corazón todo mío. 

Lucharán en el vacío 
sin lograr su pretensión 
hasta que de mi pasión 
liberada por Dios quedes 
Porque ni tú misma puedes 
mandar en tu corazón.

Peldaño por peldaño voy hacia la cima 
Confiado de poder llegar 
Sangrando tinta dejo la vida en una rima 
Contando historias en plural. 

Por cierto me gustan los laureles 
Les tengo que agradecer 
Me dan lo que quiero comer 
Pero yo quiero volar más alto 
Me tienen que entender 
Para dormir tengo un sommier. 

Parece que hoy en día ya no tiene ningún valor 
Transpirar la casaca como hace unos años atrás 
Por un peso cincuenta te transformo en un ganador 
Vos rei, llorá, mentí, vestite así 
Y no preguntes más. 

Lástima que no importe un carajo 
Meter huevo y corazón 
Para cumplir un sueño 
En estos tiempos salir de abajo 
No está de moda, campeón, 
Nunca serás tu dueño. 

Mientras tanto en un subte me hace llorar un bandoneón 
Y en el cielo Piazzolla conversa con Discepolín 
Y se ponen de acuerdo en que les duele el corazón 
De saber que lo que era su vida 
hoy cuelga de un piolín. 

Parece que hoy en día … 

Mientras tanto en un subte …

No sé cuantas cosas se pueden encontrar 
en el ojo izquierdo de una persona, pero sé 
que en tus labios yo pude encontrar 
amor sin fin, y me hizo enloquecer. 

No sé cuantas rosas te habrán regalado ya, 
pero tengo todavía la esperanza de saber 
que de todas esas rosas que te dieron 
ninguna fue de papel. 

Y te condena mi celoso corazón 
cuando le contás tu historia, 
nunca conocio la gloria 
en cuestiones del amor. 

Y sé que nunca se me va a olvidar tu voz 
aunque pierda la memoria, 
con acercarse a la victoria 
se conforma un perdedor. 

Y te tendré que dejar escapar, 
sé que lo voy a lamentar, 
pero te digo, amor, 
hay que saber cuando parar. 

No te pongas triste, corazón, 
que el sol no va a brillar, 
quedate tranquila que va a haber 
tiempo para bailar. 

No sé cuantos ángeles te quieren ayudar 
pero tengo la esperanza que ninguno va a poder 
desnudarte, no de cuerpo sino de alma, 
disfrutar ese placer. 

Y la verdad no sé bien a qué tengo miedo, 
nunca fui mucho de apostar, 
una corazonada me dice 
que es hora de pagar. 

Y lo peor es que estos días ando seco, 
no tengo un peso para dar, 
las lágrimas quiero guardarlas 
para mi juicio final. 

Y cuando tu cigarro se consuma sin parar 
siempre mi voz vas a escuchar, 
y ahí te vas a decir 
que hay que saber cuando parar. 

No te pongas triste, corazón…

Almas de que me abrases,
le pedí que me quisiera,
pero no era una cualquiera,
era una puta con clase.

Por cabeza no pedía,
más ni menos de lo que valía
por cabeza nunca daba,
más ni menos de lo que cobraba.

Pude lograr lo que nunca
otro hombre pudo lograr, demostrarle de verdad
que había tanta pasión junta
dentro de mi corazón
ahi en su cama desparramado
en media hora de infierno
toque el cielo con las manos.

Se notaba, en el colchón,
mas sudor que en cualquier otro,
y con caricias intentaba
sanar su corazón roto.

Porque hace falta, mucho más que dinero
o propina de segunda
para tapar en el alma ese agujero
que de amargura se inunda.

Y ahora nuestra preciosa dama
ya no labura de cama
quiere ganar de otra forma la guita,
la que antes era Afrodita.

Y yo sigo llamándola, pero ya no se viene a dormir
si no hay mal, que por bien no venga
que bien te trajo hasta mi?

Y yo sigo llamándola, pero ella no se viene a dormir
si no hay mal, que por bien no venga
que bien te trajo hasta mi?

Una vez más siento la necesidad 
De respirarte en los ambientes más oscuros 
De desafiar las leyes de la gravedad 
Falsa alegría cambiada por tu cianuro. 

Necesidad de unirme al ghetto 
De los que apelan a besarte 
En escondites bien secretos 
Con la locura como estandarte. 

No te permito que me saques todo el hambre 
Que me acostumbres a atar todo con alambre 
Me das mil canciones de buena madera. 

Cualquier estación para mi es primavera con vos 
Pero cuando te vas… 
Me dejás con la más dulce pena matándome adentro 
Y un otoño vacío en el centro que sólo se llena 
Con un poco más 
De tu esencia en las venas. 

Me pongo goma, me pongo parlanchín 
Voy rebotando de Argentina hasta Japón 
Me cuelgo con historias que no tienen fin 
Y me preocupo por problemas sin solución. 

Voy escuchando Dancing Mood 
La sonrisa de oreja a oreja 
Es un problema de actitud 
Y ahora los dejo pensando con esta moraleja. 

Ponete bien si no hay quien salte y no hay un cobre 
Que de esta miel mejor que falte y no que sobre 
Te da mil canciones de buena madera. 

Cualquier estación para mi es primavera con vos 
Pero cuando te vas… 
Me dejás con la más dulce pena matándome adentro 
Y un otoño vacío en el centro que sólo se llena 
Con un poco más 
De tu esencia en las venas. 

Que algo tan lindo me haga mal es una pena 
Me hace poner una de cal, veinte de arena 
Me da mil canciones de buena madera. 
Cualquier estación para mi es primavera con vos 
Pero cuando te vas… 
Me dejás…

Cuando la cerveza se calienta demasiado, 
el cenicero esta lleno y el paquete vacío, 
pierdo la cabeza y me siento un desgraciado, 
como quien tiene por hobby al vino del estío. 

Traté de que el corazón 
no me diera explicación 
para no derramar 
lágrimas en tu honor. 

Traté de que la razón 
me llevara al buen camino, 
ella me presentó al vino 
al que agradecido estoy. 

Y hoy resulta que ayer 
la princesa se hizo reina, 
aquel cepillo sin dientes 
hoy es el que mejor peina. 

Ya no deshace el sommier 
aquel amor tan fugaz, 
que en ese cuarto de hotel 
se declaraba inmortal. 

Cuando las estrellas iluminan mi pasado 
puedo verte de rodillas pidiéndome que vuelva, 
hoy en mi ventana veo llover sobre mojado, 
me siento un niño indefenso en medio de la selva. 

Traté de que mis ojos 
no te vieran tan lejos, 
pero siempre sera así 
mi triste porvenir. 

Traté de que mi pasión 
se perdiera entre el montón, 
pero sienpre será igual, 
siempre se volverá al primer amor.

Hola amigo, qué tal, soy Oscar 
tengo nueve añitos 
una casa por algún lugar 
y siete hermanitos. 
Le cuento que me gusta jugar 
pero juego poquito. 
En la calle que hoy es mi hogar 
comen más los mosquitos. 
No se asuste señor, por favor, 
no se asuste, no muerdo, no ladro… 
aunque a veces mi panza me dice: 
“Oscarcito tenemos que masticar algo”. 
Lo que traigo en la mano es pa’ usté… 
me dijeron que éste es un santito. 
Récele, a ver si usté tiene suerte 
y si no le molesta le pido un pesito. 

Ay Oscarcito, cómo brillan tus ojitos 
Ay Oscarcito, siempre sucias las manitos. 
Dónde hay un cacho de sol 
para poder calentar 
a tu dulce corazón 
que no se quiere apagar. 

Casi siempre que entro a algún bar 
los mozos me sacan a patadas, 
pero uno se vuelve más pillo 
y puede rescatar algún par de tostadas. 
Que después, se comparten señor… 
se comparten con algún amigo. 
Y si no hay ni una miga 
“jalamos” para que el estómago 
no haga más ruido. 
También tengo un hermano mayor 
pero a ese mucho no lo veo 
aparece muy de vez en cuando 
si la policía no lo anda buscando. 
De papá ni noticias señor, 
mamá cuenta que nos parecemos. 
Se fue un día a buscar el futuro que según nos dicen 
todos merecemos. 

Ay Oscarcito… 
Esta noche es en Constitución 
otras tantas aguanto en Retiro 
yo prefiero no tener colchón 
a que un cura se pase de vivo conmigo. 
Y ahora me voy para otro vagón; 
la otra vez me comí una paliza 
por colgarme con una señora 
que no tenía plata y me dio su sonrisa… 

Ay Oscarcito… 

ay Oscarcito, vení a jugar un poquito 
ay Oscarcito, como un duende chiquitito 
de estación en estación 
vas buscando calentar a tu dulce corazón 
que no se quiere apagar…

Hoy las voy a contar 
un poco mi forma de ser, 
la terrible facilidad 
que tengo yo para perder. 
Pierdo la ropa y pierdo apuestas, 
en pocas copas pierdo lo que llevo a cuestas, 
pierdo vergüenza cuando estoy con mis amigos, 
cundo canto pierdo el hilo 
de lo que debo cantar, 
perdí el pudor, perdí mil noches frente al mar. 

Perdí alegria, y tambien perdí inocencia, 
refugiándome en los libros 
me sirvió para entender 
que a mucha gente no le importa la miseria, 
que solamente les interesa el poder. 
Perdí la fe en la democracia 
cuando ya no me dio gracia 
ver que manejan los hilos de la nación 
los que tienen un dolar como corazón. 

Perdí tiempo y dinero 
perdí el celo, perdí el fuego 
perdí el vuelo, perdí el arte de soñar, 
algunas noches pierdo un recuerdo, 
pierdo la cuenta ya de todo lo que pierdo. 
Pierdo la voz de la conciencia 
entonces quedo hablando solo 
me pierdo de polo a polo en encontrar 
alguien con quien 
poder reir, poder llorar. 

Y tengo suerte 
de no haber perdido un diente, 
refugiado en aguardiente 
nunca sé cuando parar, 
pierdo la vida en una vuelta de ruleta, 
pierdo la bocha por hacer una de más, 
y me hundo en el primer surco profundo 
perdiendo de nuevo el rumbo 
del caballero que fui, 
y ella perdió los dientes que yo no perdí. 

Pero una noche, 
de esas que creí perdidas, 
jugando a las escondidas 
con el amor me encontré, 
y así fue que me robaron algo valioso, 
estoy agonizando y le quiero pedir 
por dios que usted busque por mí 
a la mujer que me robó 
de una mirada mi sensible corazón, 
no puedo ir yo 
porque perdí su dirección.

Nunca vio la luz 
no sintió el calor 
no sufrió el dolor 
no vivió el morir 
muy grande la cruz 
muy chico el honor 
enana actitud 
de vivir mejor. 

Si encontrás algo más fino 
que el filo de tu silencio 
sólo entonces te amaré. 

Rebuscada tu respuesta 
tanto como tu cabeza 
tenía que ser mujer. 

Yo sólo quería unos mimos 
un suspiro de tu ombligo 
una sopa con sabor. 

Eras un rompecabezas 
disfrazado de princesa 
eras puro rocanrol. 

de este amor que 
nunca vio la luz… 

Ya había encallado mi barco 
En medio de tu pollera 
Nunca fui buen capitán. 

Aunque a veces digo basta 
en las noches de subasta 
me la juego hasta ganar. 

Como toda señorita 
eras bien histeriquita 
eras una ola en el mar. 

Siempre cinco para el peso 
siempre abrazo, nunca un beso, 
y ahora ni torta ni pan. 

Ni este amor que 
nunca vio la luz… 

sólo me quedan recuerdos 
de ese sueño momentáneo 
viejos tiempos de adicción. 

A planteos poco cuerdos 
al placer del desengaño 
a la dulce confusión. 

Sólo me queda el consuelo 
de saberme muy tranquilo 
yo ya sé que la peleé. 

Me pensaba que era el ciego 
me pensaba que era el pueblo 
que era el tuerto y que era el rey. 

de este amor que 
nunca vio la luz… 
nunca vio la luz…

Ella ganaba bien, como telefonista, 
yo laburaba mal, y ganaba peor. 
Yo tenía el primer papel, y ella el de protagonista, 
de la historia más triste de todas las de amor. 

La fiché desde lejos, moviendo su cintura, 
y al ritmo de su cuerpo mi mirada bailó 
se rompían los espejos reflejando su hermosura 
se rompían los esquemas de mi pobre corazón. 

Dichoso si es que existe el dueño de esta perla, 
de esta obra de arte, de esta boca de miel, 
le dije y ahí nomás a pesar que existía 
ni papel ni biromes: derechito al hotel. 

Supe que era casada con problemas de pareja 
y que no soportaba gente de mal humor, 
supe que enloquecía con los besos en la oreja 
que en la cama y desnuda baila mucho mejor. 

Ella le caía bien a todos mis sentidos, 
salvo cuando el marido era el tema de hablar, 
cuando su confesión lastimó mis oídos 
me dije no la escuches, no te ahogues en su mar. 

Yo abrí de par en par las puertas de mi alma 
y dejé que saliera mi secreto peor, 
disimulando lo triste y conservando la calma 
le dije “aunque no creas, estoy buscando amor”. 

Nos rendimos los dos a fingir como tontos 
que yo era su marido y que ella era mi mujer 
pero al cabo de un tiempo yo no quería ser su esposo, 
ella quiso volver a ser la dama infiel. 

Ahora ella está feliz, volvió con el idiota, 
yo recorro las calles buscando otra mujer, 
y aprendí que mentirse tiene patas muy cortas 
que siempre la costumbre va a matar al placer, 
va a matar al placer.

Una guitarra por demás desafinada 
Un frío alquimista que todo transforma en hielo 
Una canción que de movida está arruinada 
Y un autoestima ya muy adherido al suelo. 

Las esperanzas guardadas en un cajón 
No tienen pilas, yo qué más le puedo hacer 
Por Dios qué difícil que se hace componer 
Cuando me falta tu calor. 

Y me resulta imposible sacarla de mi cabeza 
Un camino de ida y vuelta que termina en la cerveza 
En la cerveza. 

Y ruego a Dios que esto termine para poder ser el de antes 
Que no llora por mujeres y tiene siempre una amante 
Siempre una amante. 

Ideas que vuelan pero que nunca aterrizan 
Metáforas como cuentos sin moraleja 
Del quinto piso está chistándome una vieja 
Que como yo ya se olvidó de las sonrisas. 

Un verso triste que me acaban de vender 
Y los zapatos que me aprietan el talón 
Disculpen que sea tan triste mi canción 
Es que no la volveré a ver. 

Y tengo miedo a equivocarme, a sufrir, ser lastimado, 
Equivocarme es algo humano pero amarte es un pecado 
Es un pecado. 

Y ruego a Dios que esto termine para poder ser el de antes 
Que no llora por mujeres y tiene siempre una amante 
Siempre una amante. 

Porque conozco yo el calibre de tus besos 
Ya no me dejo asesinar por esa boca 
No pongo un pleno más por vos, no tengo un peso, 
Mejor le cedo a otro el turno que me toca 
Que me toca. 

Y ruego a Dios que esto termine para poder ser el de antes 
Que no llora por mujeres y tiene siempre una amante 
Siempre una amante. 

Y me resulta imposible sacarla de mi cabeza 
Un camino de ida y vuelta que termina en la cerveza 
En la cerveza. 

Y tengo miedo a equivocarme, a sufrir, ser lastimado 
Equivocarme es algo humano pero amarte es un pecado 
Es un pecado.

Video Promocional

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